viernes, 28 de mayo de 2010

EL POZO

Junto a la balsilla, se encontraba el pozo, de donde se sacaba el agua, para el consumo de los animales. Sacar el agua de aquel pozo no era tarea fácil, asta llegar al agua eran cuarenta metros de cuerda, que para sacarla a mano, era un trabajo muy duro y nada fácil, normalmente se ataba un cubo, en cada extremo de la cuerda, y así se sacaba el doble de agua en el mismo tiempo.
Mi abuelo se invento, una forma de sacar más agua con menos trabajo, y lo consiguió, busco un bidón grande, se ato con palos y cuerdas, y se amarro, a un extremo de la cuerda, se enseño a una burra, a la que se le puso una reata, donde se enganchaba la otra punta de la cuerda, y se tiraba del animal, asta un punto señalado en el suelo, a esa altura el bidón, estaba en la boca del pozo, y se vaciaba, en unos pilares, que estaban junto al pozo, yo le ayudaba a mi abuelo, todos los días ,a llenar aquellos pilares de agua, tirando de la burra asta llegar a la señal. De todo esto solo quedan mis recuerdos, y esta foto de los restos de aquellos pilares.

lunes, 24 de mayo de 2010

LA "BALSILLA"

A unos pasos del reposador, estaba la "balsilla". La balsilla, era un hoyo, hecho en la tierra, hasta llegar a la lastra, en algunos sitios, su profundidad tenia más de un metro, y en otros podía tener solo unos centímetros, siempre tenia agua, pues en aquellos años, llovía bastante más que en estos años.Recuerdo como por la noche, se escuchaba el canto de las ranas,, que habitaban en aquellas aguas, también recuerdo como nacían y crecían sus crías, primero aquellas cabecillas negras con cola, los renacuajos, después como le crecían las patas, se iba acortando la cola, y se hacían grandes.
También recuerdo. Cuando los patos, se bajaban a la balsilla, y se tiraban las horas nadando.
Y cuando las ovejas, llegaban por la tarde, para dormir en el cortijo, y corrían, y se arrodillaban, para beber agua.
Y de todo aquello, solo queda lo que se ve en esta foto, ¡¡¡ que pena!!!

lunes, 17 de mayo de 2010

SEGUIMOS RECORDANDO

Unos metros más adelante me encontré con otra cosa, que volvió a avivar mis recuerdos, el
reposador de el algibe.

Allí estaba lleno de broza y de basura, pero donde siempre estuvo, aunque ya no sirva para nada.Su cometido, como su propio nombre indica, era recoger el agua de la lluvia, y cuando estava lleno empezaba a entrar el agua a el algibe, con la protección de la rejilla de la siguiente foto, así la tierra se iba quedando en el fondo del reposador, y la rejilla evitava, que la broza que arrastraba el agua, pudiera pasar dentro del algibe.

Siempre recordare, cuando en los calurosos meses del verano, sacabas un cubo de agua del algibe y que fresquita estaba, sobre todo si te la bebías directamente, desde el mismo cubo. Que tiempos aquellos, siempre los recordare, con mucho cariño.

domingo, 16 de mayo de 2010

EL CUARTO DEL HORNO

El cuarto del horno, como nosotros lo llama vamos, era la habitación que como su propio nombre indica, esta va ubicado el horno donde se cocía el pan, pero además también estaba el al gibe, donde se guardaba el agua, para beber, para la comida, para lavar la ropa, era agua de lluvia, que se recogía de la hera, que se encontraba entre el cortijo, y el cuarto del horno.
Además del horno y el al gibe, en aquella habitación estaban, los pilares para lavar la ropa, una gran chimenea, que se utilizaba en las temporadas de la siega, donde se hacia la comida para los segadores, la artesa donde se amasaba el pan, y todos los utensilios, que se necesitaban para todas estas tareas
Cuantos recuerdos albergan estas viejas paredes, cuantas cosas aprendí, siempre acompañada por mi abuela ¡¡¡Mamíta!!! como siempre la llame, con ella aprendí a cerner la harina, a amasar el pan, a caldear el horno, a guardar la reciente para el amasijo, de la siguiente semana, aprendí a hacer aquellas comidas, que se hacían para los segadores, en aquella gran olla de hierro, las migas, en aquella gran sartén de rabo largo, las sopas de por las noches, en aquella gran cazuela,y también recuerdo los dos bollos pequeños, que mi abuela siempre hacia para mi tío y para mi, que eramos los pequeños de la casa, siempre eran los últimos que se metían en el horno, y los primeros que se sacaban, calientes, realmente quemando, los abríamos para ponerle sobrasada, o manteca colora, o manteca blanca con azúcar, recuerdo como con el calor, aquel relleno se derretía, y nos chorreaba por la mano, pero que bien nos lo pasábamos.


MÁS RECUERDOS

Deje de mirar aquellas piedras, levante la vista, para mirar a mi alrededor, y lo primero que vi,
fue aquella vieja palmera, que si a sobrevivido.
Nuevamente los recuerdos. Podía ver perfectamente, como era aquel huerto de flores, que mi abuela cuidaba con tanto cariño.
Todo el cerco estaba cubierto por geranios, y madreselva, los rosales estaban en el centro,cerca de la palmera, junto a la salida del agua,estaba la hierba buena y el torongil,en una esquina había una yuca que florecía todos los años, al lado de la puerta de entrada estaba una planta de incienso,y el rededor una parte tenia uña de gato y la otra corre que te pillo, y aun quedava un trozo de terreno, para los nardos y las fresillas.
Ahora donde estaba todo aquello solo queda la vieja palmera y mucha hierba, como se puede apreciar en la foto.

domingo, 2 de mayo de 2010

SOLO QUEDAN RECUERDOS

Continuamos nuestro viaje hasta llegar a nuestro punto de destino,¡¡¡ Aquel Cortijo!!! Que desilusión, solo quedaban unos restos,mi asombro fue grande.
Mirando aquel montón de escombros, los recuerdos se sentían más vivos en mi mente, se agolpaban, cuantas vivencias. Pero solo quedaba eso recuerdos, también hasta mi cortijo, llego la locura, del cemento y el ladrillo.
Pero yo veía todo tal y como lo recordaba, en los años de mi infancia, en mis recuerdos esta vivo, y lo recordare en este blog, con las imagenes que pude recuperar, los recuerdos, y mis sueños.